La inspección previa al viaje es una de las responsabilidades más importantes de un conductor con CDL y un componente requerido tanto del examen escrito como del examen de habilidades. Las regulaciones federales exigen una inspección minuciosa del vehículo antes de cada viaje.
Un viaje previo adecuado cubre el compartimiento del motor (niveles de líquidos, correas, mangueras, fugas), el interior de la cabina (medidores, controles, equipo de seguridad), el exterior del vehículo (neumáticos, ruedas, luces, reflectores, condición de la carrocería) y los dispositivos de acoplamiento si se arrastra un remolque.
Debe poder identificar defectos que harían que el vehículo no fuera seguro para operar. Los elementos que requieren atención inmediata incluyen defectos de dirección, problemas de frenos, daños en los neumáticos, fallas de iluminación y problemas de acoplamiento. La prueba del DMV evaluará su conocimiento de inspección sistemática.