Conducir a la defensiva significa anticipar peligros potenciales y tomar decisiones seguras e informadas en la carretera. Se trata de estar preparado para las acciones inesperadas de otros conductores, peatones y las condiciones de la carretera.
Las técnicas clave de conducción defensiva incluyen mantener una distancia segura (la regla de los 3 segundos), escanear el camino adelante, revisar los espejos con regularidad y tener siempre una ruta de escape. A velocidades de autopista, aumente su distancia de seguimiento a 4 segundos o más.
Esta categoría también cubre cómo manejar conductores agresivos, evitar situaciones de agresividad en la carretera y realizar cambios de carril seguros. La prueba del DMV pondrá a prueba su comprensión de la gestión del espacio y la anticipación de peligros.